Con los plazos actuales de algunos programas de residencia en Europa—en particular el Golden Visa portugués—que pueden alcanzar entre 18 y 24 meses, o incluso más, muchos inversionistas y familias se encuentran en un período de espera sin una solución concreta para establecerse en el continente. ¿Significa esto posponer su proyecto de vida en Europa? No necesariamente.
Francia puede ofrecer una alternativa inmediata, permitiendo establecerse temporalmente dentro de un marco legal mientras ese proyecto a largo plazo se concreta.
El visado de larga duración con la mención “visiteur” permite a un ciudadano extranjero residir en Francia por más de tres meses sin ejercer una actividad profesional. Previsto por el derecho francés (artículo L. 426-20 del Código de Entrada y Estancia de Extranjeros y del Derecho de Asilo – CESEDA), está dirigido a personas que cuentan con recursos financieros suficientes y desean vivir en Francia a título privado. En la práctica, este estatus permite vivir en Francia con la familia mientras se mantienen ingresos o actividades en el extranjero.
Este visado no permite trabajar en Francia. Sin embargo, ofrece un marco claro para quienes desean establecerse temporalmente en Europa sin depender del mercado laboral local. Concretamente, el titular entra a Francia con un visado de larga duración y luego obtiene una tarjeta de residencia temporal “visiteur” ante la prefectura de su lugar de residencia, generalmente válida por un año y renovable si se cumplen las condiciones.
En este contexto, el visado “visiteur” puede formar parte de una estrategia migratoria más amplia. Permite establecerse en Europa de inmediato mientras se prepara o se espera la implementación de un proyecto de residencia a más largo plazo en otro país.
Esto resulta especialmente útil para quienes consideran el Golden Visa portugués. Debido a los retrasos actuales en los tiempos de procesamiento, muchos candidatos elegibles permanecen sin estatus en Europa durante largos períodos. El visado francés “visiteur” permite entonces cubrir este intervalo, ofreciendo una presencia legal en el espacio Schengen y un entorno de vida estable mientras las autoridades portuguesas tramitan la solicitud.
Constituye así una solución pertinente para inversionistas, empresarios con actividad internacional, personas con ingresos en el extranjero y familias que desean organizar una transición hacia Europa sin interrumpir su proyecto principal.
No obstante, este estatus se basa en un principio simple: la libertad de residencia a cambio de no ejercer una actividad profesional en Francia. Es necesario demostrar recursos financieros suficientes y trazables, contar con un seguro de salud completo y justificar un alojamiento en Francia. En la práctica, la calidad del expediente es determinante. Las autoridades evaluarán la coherencia del proyecto, el origen de los fondos, la credibilidad de la estancia y su articulación con un proyecto de residencia en el extranjero, como el Golden Visa portugués. Un expediente mal estructurado puede resultar en una negativa y complicar las etapas siguientes.
Por lo tanto, el visado “visiteur” no debe considerarse una solución por defecto, sino una herramienta estratégica para asegurar una presencia en Europa mientras se tramita un proyecto a más largo plazo.
Nuestros equipos acompañan regularmente a clientes en la estructuración de este tipo de trayectorias, en coordinación con nuestros socios en Europa.
Para más información, puede contactarnos en info@exeo.ca para hablar con nuestros socios basados en París y Burdeos, Thibault Saint-Martin y Lisanne Chamberland-Poulin, quienes acompañan este tipo de procesos.









